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PARA QUÉ SIRVE LA INTELIGENCIA EMOCIONAL

PARA QUÉ SIRVE LA INTELIGENCIA EMOCIONAL
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Las emociones juegan un papel importante en nuestro día a día.

Los periódicos nos invaden a diario con noticias que delatan el aumento de la inseguridad y de la degradación de la vida ciudadana, fruto de una irrupción descontrolada de los impulsos. Observamos crímenes y desgracias que se alejan de las leyes de la razón.

Según el psicólogo americano David Goleman, esto no es más que el “reflejo de nuestra torpeza emocional”.

Ya en 1995, Goleman defendía que el éxito de una persona no viene determinado únicamente por su coeficiente intelectual o por sus estudios académicos, sino que entra en juego el conocimiento emocional.

¿Qué es la inteligencia emocional?

Cuando hablamos de inteligencia emocional, hablamos de la capacidad del individuo para identificar su propio estado emocional y gestionarlo de forma adecuada. Esta habilidad repercute de forma muy positiva sobre las personas que la poseen, pues les permite entender y controlar sus impulsos, facilitando las relaciones comunicativas con los demás.

inteligencia emocionalEntonces… ¿De qué sirve un comercial de ventas que carezca de habilidades en el trato con los clientes, o  un empresario sin motivación para la dirección de su compañía, o un negociador que no sea capaz de controlar sus impulsos y emociones?

Las aplicaciones de la inteligencia emocional en el mundo de la empresa son múltiples y muy variadas. Con la nueva manera de hacer negocios, en mercados cada vez más competitivos y globalizados, las empresas buscan gente que no sólo esté preparada técnicamente para desarrollar las tareas diarias de la empresa, sino que al mismo tiempo sea adaptable, empática, resolutiva, etc.

¿Será la clave a la hora de encontrar un trabajo?

Las empresas se han dado cuenta de que una de las claves del éxito comercial y de la venta de sus productos radica en el grado en que sus trabajadores son capaces de reconocer y controlar sus emociones, así como las de sus clientes.

Se valora, por tanto, la capacidad de los empleados en el uso de las habilidades propias de la inteligencia emocional.

La trascendencia de las emociones influye decisivamente en todos los aspectos de la vida.

Podríamos plantearnos:

  • ¿Compré mi coche haciendo cálculos sobre la rentabilidad y los comparé con otros modelos y marcas?  
  • ¿Elegí a mi pareja porque era objetivamente la mejor opción?
  • ¿Es mi empleo el que me ofrece el mejor salario?

Gran parte de nuestras decisiones son influenciadas en mayor o menor grado por las emociones.

Entonces… ¿Podemos aprender Inteligencia Emocional?

Sí, habrá que empezar por ENSEÑAR Inteligencia Emocional: Innovar en el modelo educativo.

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